La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) confirmó este lunes que detectaron presencia del líquido en varios cráteres del satélite natural de la Tierra.
"Aún no sabemos si podemos usarlo como recurso, pero conocer sobre el agua en la Luna es clave para nuestros planes de exploración Artemisa", dijo Jim Bridenstine, el jefe de la NASA.
El hallazgo fue realizado en la superficie iluminada de la Luna con ayuda del observatorio SOFIA, un telescopio infrarrojo aerotransportado, el más grande de su tipo en el mundo.
Al hacer rebotar la luz infrarroja del telescopio en la superficie de la Luna, los científicos pueden decodificar exactamente lo que refleja esa luz.
Diferentes sustancias aparecen con diferentes colores y, en este caso, los investigadores detectaron el color exacto "característico" de las moléculas de agua.
Los investigadores creen que el agua detectada se almacena en burbujas de vidrio lunar o entre granos en la superficie que la protegen del duro ambiente.
En el otro estudio, los científicos buscaron áreas en sombra permanente, conocidas como trampas frías, donde el agua podría quedar capturada de manera permanente.
Los investigadores encontraron estas trampas frías en ambos polos y concluyeron que "aproximadamente 40.000 metros cuadrados de la superficie lunar tienen la capacidad de atrapar agua", un área mucho mayor de la que se creía anteriormente.


Ilustración del cráter Clavius de la Luna, una molécula que representa el agua atrapada en el suelo lunar de ese lugar y observatorio SOFIA aerotransportado.





























































