Durante este verano y en medio del aumento estacional de población en balnearios y zonas turísticas, Carabineros de Chile desplegó a nivel nacional el Plan N° 01 “Captura de Prófugos de la Justicia – Periodo Estival 2026”, un trabajo focalizado que, en apenas 58 horas, permitió sacar de circulación a 110 personas que permanecían evadiendo órdenes de detención vigentes.
La operación fue liderada por el Departamento Encargo y Búsqueda de Personas y Vehículos (SEBV), y se gestó a partir de un trabajo de inteligencia criminal desarrollado por su Sección de Análisis Operativo. El cruce de datos del Registro Nacional de Prófugos permitió identificar a cerca de 1.171 personas con órdenes pendientes, muchas de ellas vinculadas a delitos violentos y organizados, y con domicilios registrados en comunas de alta afluencia turística. La premisa era clara: durante el verano, cuando la movilidad aumenta y los controles se intensifican, también se abren oportunidades para capturar a quienes intentan pasar desapercibidos.
Con los antecedentes segregados por región y comuna, los equipos regionales del SEBV, junto a las Secciones de Investigación Policial (SIP) de Aysén, Magallanes y Arica, además del OS9 en Arica, recibieron listados focalizados y medios acordes a la complejidad de cada objetivo. Antes de cada intervención, se verificó la vigencia de las órdenes y los posibles paraderos, afinando el despliegue para asegurar resultados efectivos en terreno.
Entre las 08:00 horas del martes 10 y las 18:00 del jueves 12 de febrero, el plan entró en ejecución simultánea en distintas regiones del país. El balance fue contundente: 110 prófugos detenidos por delitos que abarcan desde robos, lesiones y tráfico de drogas, hasta abuso sexual, violación, receptación de vehículos motorizados, desacatos y conducción en estado de ebriedad. La diversidad y gravedad de los ilícitos reflejan el impacto directo del operativo en beneficio de la seguridad pública.
Las cifras también revelan el perfil de los capturados: el 100% corresponde a adultos; un 94% son hombres y un 6% mujeres. El 67% es de nacionalidad extranjera y el 95% registra antecedentes policiales previos. Once de ellos llevaban más de 100 días prófugos, cuatro superaban los 1.000 días en esa condición y uno acumulaba hasta 1.700 días eludiendo la acción de la justicia.
El despliegue territorial fue amplio. Desde Arica hasta Puerto Montt, pasando por Iquique, Antofagasta, Valparaíso, Ñuble, Concepción y Temuco, entre otras zonas, los equipos especializados ejecutaron detenciones focalizadas, bajo la supervisión de los jefes regionales del SEBV y en coordinación con el nivel central. En Arica, por ejemplo, la labor combinada del SEBV, la SIP y el OS9 permitió múltiples capturas, mientras que en Ñuble se concentró uno de los mayores números de detenidos del operativo.
Más allá de las cifras, el plan evidenció la capacidad de coordinación interregional y el valor del análisis previo de inteligencia criminal. En un periodo acotado, se logró ubicar y detener a personas que por meses —e incluso años— habían permanecido en la clandestinidad, incumpliendo resoluciones judiciales.
El resultado final no solo se traduce en 110 órdenes de detención cumplidas, sino en una señal concreta de persecución investigativa y penal efectiva, en plena temporada estival, cuando el país multiplica su movimiento y dinamismo, el operativo reafirmó que la búsqueda de prófugos no se detiene y que la acción policial no se toma vacaciones.





























































